Close
Chapter background

EL LUJO: UN NUEVO ACTOR GLOBAL EL LUJO: UN NUEVO ACTOR GLOBAL

En 1981 Carolina Herrera debutó con una colección de trajes de alta costura, calificada por la prensa de la época como «el debut más glamuroso en años». Carolina Herrera y la familia Puig llegaron a un acuerdo para producir un perfume en 1987. Un año más tarde, la fragancia Carolina Herrera se convirtió en el primer perfume verdaderamente estadounidense de Puig. La división de moda de Carolina Herrera siguió siendo propiedad del magnate venezolano José de Armas hasta que Mariano Puig negoció su compra en 1995.

Un tiempo después, Puig llegó a un acuerdo para comprar también Nina Ricci. La compañía ya distribuía la marca en España y cuando le llegó la oportunidad de adquirir conjuntamente la división de perfumes y de moda, tuvo lugar una ardua

negociación. El trato se cerró en 1998, lo que dio a la familia Puig el control de tres importantes marcas de moda y belleza: Paco Rabanne y Nina Ricci en París, y Carolina Herrera en Nueva York.

Puig había dejado de ser una empresa de perfumes para convertirse en una marca de lujo de alcance mundial. La adquisición de Nina Ricci ofreció a la compañía la oportunidad de incrementar sus filiales en el extranjero y de transformarse en una estructura verdaderamente internacional. Puig pasó de ser una empresa exportadora española con una reducida presencia internacional a una firma multinacional con visión y espíritu globales.

Rotate device