Close
Chapter background

EL ÉXITO DE UNA EMPRESA FAMILIAREL ÉXITO DE UNA EMPRESA FAMILIAR

Antonio Puig, quien fundó la compañía en 1914, tenía una máxima que explica el tipo de sucesión que articuló: «En la vida hay cinco etapas: la primera es aprender a hacer; la segunda, hacer; la tercera, hacer de verdad; la cuarta, enseñar a hacer, y la última, dejar hacer».

Traspasar el control a una edad relativamente temprana sentó un precedente que sus hijos seguirían casi medio siglo después. A los que cuestionaban su decisión, Antonio Puig solía responderles, con un punto de orgullo, que sus hijos estaban mejor preparados que él. Así pues, progresivamente fue cediendo la administración y la dirección a los dos mayores en la década de los cincuenta.

Antes de su muerte en febrero de 1979, reunió a sus cuatro hijos y les pidió que respetaran dos voluntades en su ausencia: que cuidaran de su madre y que permanecieran unidos. «Haced piña, unidos seréis más fuertes» fue su consejo. Esta frase se convirtió en un lema que regiría la relación entre los hermanos Puig y que marcaría su filosofía vital y personal.

Rotate device